sábado, 14 de febrero de 2026

MUSEO DE LA CONSERVA: ¡POCO!. MEDALLAS: ¡MUCHAS!

 

 

Pedro L. Cascales López

 

          El alcalde Joaquín Buendía Gómez tuvo la iniciativa de crear un Museo de la Conserva en Alcantarilla a mediados del año 2018. Estos son hechos ciertos, y ello puede consultarse en los siguientes enlaces. La idea primitiva, muy primitiva, de hacer un Museo de la Conserva (algo utópico en aquella fecha) nació sobre el año 1979 entre Juan Esteva Salom y yo. Por lo tanto, que juzgue quien esto lea, porque, repito, son hechos ciertos y probados (ver enlaces):

          https://historiasdealcantarilla-murcia.blogspot.com/2019/04/la-industria-conservera-en-alcantarilla.html - 16-04-2019

          y también:

          https://historiasdealcantarilla-murcia.blogspot.com/2025/01/parece-que-habra-museo-de-la-conserva.html - 27-01-2025

          No vamos a repetir lo ya publicado, todo ello sería reiterativo, pero pueden consultarse estos enlaces porque contienen numerosos datos e información sobre este tema de la conserva en Alcantarilla e incluso en la Región de Murcia.

          Todo muy bien, o no, porque dimite Joaquín, que tantas cosas había hecho por Alcantarilla de manera discreta y sin abusar de los medios informativos y de la vanagloria; y ahora, de pronto, nos encontramos en esos medios con una serie de “noticias” sobre el Museo de la Conserva que parece resultar evidente el hecho de que son “pagadas” con fondos municipales, algo que en sí no es malo ni criticable, si no fuese porque podemos intuir que no se piensa precisamente en el Museo, sino en un acto de propaganda de carácter político y personal (muy endeble e infantil, por cierto) ya que, como veremos más adelante, todo esto no va acompañado de las necesarias actuaciones que ya se deberían estar realizando en el pretendido Museo. No parece haber estado muy acertada la señora alcaldesa doña Francisca Terol Cano en esta actuación, ni aquellas personas que pudieran haberla asesorado o inducido a llevar a cabo este acto.

          En su breve tiempo en la alcaldía ya hemos tenido que asistir a determinadas actuaciones o comportamientos que, inteligentemente, deberían de haberse evitado, porque éramos muchos los que confiábamos en la nueva alcaldesa, y esa confianza y esperanza sobre “su buen hacer” al que nos tenía acostumbrados su antecesor, no podemos decir que se vaya repitiendo con ella, sino todo lo contrario. Una lástima.

          Lo primero que nos encontramos es una Sesión Plenaria de 30-10-2025 en que la señora alcaldesa llama mentiroso a quien había publicado que ella había dicho que “Alcantarilla no tenía historia porque estaba cerca de Murcia”, todo ello ante la propuesta, del que esto suscribe, de editar una revista periódica sobre la historia de esta Villa. ¡Y va y lo niega!, cuando esto era algo que me lo dijo a mí en mi cara. ¿Me lo voy a inventar yo? Por favor. Primer desengaño y todas las alarmas encendidas, aunque deseando que todo fuese una “falsa alarma”, un pequeño lapsus dentro de la agitación política que a veces ocurre en los plenos municipales para nada. Desgraciadamente parece que no ha sido así.

          Puede verse:

          https://historiasdealcantarilla-murcia.blogspot.com/2025/10/la-alcaldesa-francisca-terol.html - 25-10-2025

          Lo segundo que tenemos es que la señora alcaldesa sale en los medios de comunicación acompañada por una Consejera, colocando nada más y nada menos que una ¡PLACA! de reconocimiento a las mujeres trabajadoras de la conserva.

          Nada que decir que un acto así no se haga, pero cuando sea “real” y sincero, no cuando busquemos, torpemente, otros fines. Y además, muy burdo, por cierto.

          La señora alcaldesa no pudo tener conocimiento del funcionamiento de las fábricas de conservas dada su edad y su entorno familiar, por lo que cargándome de paciencia le explico:

          Las fábricas de conservas de Alcantarilla daban mucho trabajo a la mano de obra femenina, era fundamental para la producción, sin ellas no habría existido la industria conservera. ¿Quién duda eso? Nadie. Absolutamente nadie. El número de trabajadoras variaba en función de los períodos de producción de la fruta: melocotón, albaricoque, tomate, uva, pomelo, calabaza, cereza, naranja, melón…, etc.

          Le recomiendo que consulte el primer enlace de 2019 aparte de otras publicaciones.

          Y entre todas las fábricas del pueblo se podía llegar a contratar a unas 8.000 mujeres más o menos. Pero también se contrataban a unos 1.000 hombres, porque había que manejar carretillas, cargar y descargar camiones, llevar las oficinas, atender las calderas, la maquinaria, la carpintería, la fontanería, el cartonaje…, etc.

          Y a todos estos hombres los ha olvidado usted, cayendo, posiblemente sin querer, en ese ámbito “feminoide” producto de esa nefasta, criminal y desastrosa política capitalista y europeo/wookista de la Agenda 20/30. ¡Y es de agradecer el que usted no hablara también del Cambio Climático! Menos mal, porque los “sabios” climáticos nos auguraban ya para el año 2025 y sucesivos unas tremendas sequias que lo arruinarían todo. ¡Hay que salvar el planeta, decían! Y así nos va.

          Y lo de la placa de homenaje (una verdadera placa o lápida, no lo que usted ha puesto) ya lo había apuntado yo (ver enlaces anteriores), pero de una manera más digna, en el interior del Museo y no mediante una “placucha” en la fachada que apenas se ve y no puede ser más cutre, sino en una gran lápida de mármol y letras doradas con la dedicación expresa a todas las mujeres y a todos los hombres.

          ¿Qué prisa tenía usted en hacer esta penosa actuación? ¿A santo de qué ahora?

          Y todo ello con la presencia de la “Consejera” del partido político que toque. Para remitir a continuación a la prensa la “importancia del acto”. Considero que este acto es algo penoso y hasta ofensivo para los que trabajaron en las fábricas, hombres y mujeres. Yo traté con centenares de ellos, para mí no eran empleados, eran amigos, y sé cómo eran, cómo vivían, cómo pensaban y quienes eran sus familias. Y sé el duro trabajo que hacían. Y a la salida del trabajo nos íbamos a la Sociedad de Cazadores o al Guindilla llevándonos unos botes de alcachofas que yo le “robaba” a mi padre. Y le digo una cosa: tenían esperanza de futuro, de progreso personal y familiar, y un solo sueldo servía para mantener a una familia, y poco a poco comprarse cosas, incluso un solar para ir haciéndose su casa trabajando los domingos o en vacaciones, y así se pobló Campoamor y Sangonera la Seca, y los impuestos eran mínimos, ridículos, porque no había que mantener a “todo lo que ahora hay que mantener”.

          No ha acertado usted, ni ha acertado la señora Consejera. Se nota que no han vivido nada y por lo tanto no conocen nada. Y si ya utiliza ahora el Museo aún con puerta cerrada para presuntos intereses espurios, da miedo lo que puede pasar después. Miedo.

 

Fachada del proyectado Museo y ubicación de la plaquita. Ya para empezar, obsérvese el estado de la pintura de la fachada (que está así desde que la pintaron, no es cosa de ahora). Y además, esa fachada debería ser blanca, siempre lo fue. Durante 120 años. Pero llegó el “progre” de turno y… ¡Si empezamos así fuera, qué no va a pasar dentro!

 

“Placa” instalada por la alcaldesa doña Francisca Terol. Mide 35x35 cm. Este es el “homenaje” a las mujeres trabajadoras de la conserva

          Y sobre esta “placa” conviene hacer una observación que para mí es muy importante, aunque para otros, que no lo han vivido, puede resultar anecdótico. Muy bien. Que piensen en lo pudieron vivir sus madres o abuelas.

          La fotografía muestra una fase de la conserva que se llamaba “las mesas”. Era el llenado de los botes, y las mujeres están de pie en la fotografía.

          Ignoro de qué fábrica se trata, lo que sí puedo afirmar, porque lo he vivido, es que en el 90% de las fábricas no era así. Las mujeres de las “mesas” estaban sentadas, bien en bancos o bien en taburetes (se ha entregado al ayuntamiento uno de ellos y tenemos fotografías de mucho más).

          Solamente un porcentaje minoritario de los mal llamados “conserveros” tenían a las mujeres trabajando de pie sobre 10 o 12 horas al día. Tome nota señora Terol cuando habla de las mujeres de la conserva.

¿Y esa es la fotografía que se coloca en la dichosa “plaquita”? ¿Pero quién narices la ha elegido? ¿La ya famosa “historiadora”? Porque pone: “Archivo Municipal”, y ¿la ya citada “archivera”, “historiadora” y “recopiladora” no lo sabe? ¿No había otra fotografía más digna? Yo como hijo y nieto de conserveros siento vergüenza de todo esto.   

          

Lápida de mármol que se sugería para que se instalara a la entrada del Museo. Mínimo de un metro y medio de anchura. Ver enlaces anteriores

 

Diario La Verdad de fecha 12-11-2025 (nota remitida por el ayuntamiento)

 

Diario La Opinión de fecha 12-11-2025. Podemos ver en la fachada un cartel, muchísimo mayor que la plaquita, que dice “MURCIA, REGIÓN DE MUJERES”. Vale, pues vámonos todos los que no seamos mujeres. Está claro que estorbamos. Habrá que recurrir a la inseminación artificial, digo yo. ¿O no? Felicidades al de la idea; una lumbrera (nota remitida por la Comunidad Autónoma)

 

            Lo tercero es con lo que nos encontramos ahora. El diario La Verdad publica el día 18-01-2026 una página completa sin publicidad (algo poco “normal”, pero como ya he dicho antes, está muy bien que se hable públicamente del Museo de la Conserva de Alcantarilla), que titula “JOYAS DE LA INDUSTRIA EN EL NUEVO MUSEO DE LA CONSERVA”.

          Muy bien, nada hay que decir, aunque a la legua se detecta que todo hace presumir que es una página “pagada”, “remitida”, aunque no se especifique así. Bien, como ya hemos dicho, no pasa nada por ello. El ayuntamiento está perfectamente legitimado para hacer públicos sus logros. Muy bien por lo tanto. Estamos plenamente de acuerdo.

 

Página del diario La Verdad del día 18-01-2026 

            Ahora bien, cuando uno comienza a leer su contenido, y observa lo que se dice (no es culpa del “mandado” periodista), lo menos que se puede sentir es bastante desconcierto cuando uno conoce la verdad, la realidad. Uno no lo entiende, ¿cómo es posible que se quiera tener tanto protagonismo y de tan bajo nivel?

          Subliminalmente se deja entender que la creación del Museo es obra exclusiva de la actual alcaldesa Francisca Terol y de la encargada del Archivo Municipal María Rosa o Rosa María Gil (según texto). Esto ya no es ético, pero la cosa va más allá. Esta última señora dice textualmente al periodista:

          “Esta campaña empecé a hacerla desde el Archivo en el año 2008. Al principio me centraba sólo en Alcantarilla, pensando que en un futuro la fábrica de Esteva sería un museo, y ahora ya es casi una realidad”.

            Estupendo. La señora Gil ya “pensaba”, “ella”, en el 2008, que la fábrica de Esteva podía ser un Museo. Pues bien, en aquellos momentos nadie, absolutamente nadie desde ningún grupo político, pensaba en eso. ¡Vamos! De risa. Y la primera idea sobre ello, como ya anteriormente se ha dicho, fue entre Juan Esteva Salom y yo, mientras la señora archivera debería estar por entonces jugando con las muñequitas.

          Y ahora dice que ella inició “esta campaña”. ¿Recoger etiquetas? Vale, de acuerdo, pero no hable usted de museo alguno.

Y además, para “hacer un Museo” hay que tener “cosas”, ¿no? Y, ¿de dónde pensaba usted sacarlas en ese año de 2008? Detállelo, diga de dónde, señora Gil.

Usted, señora Gil, lo único que tenía en esos momentos eran unas etiquetas de Cobarro y de Hernández Pagán que yo le había entregado y posiblemente alguna de Caride y de algún otro. Nada más. ¿Hacemos un Museo con eso? ¿Se “centraba” usted bien en esos momentos?

Solamente se enteró usted, años después, de que yo disponía de un material suficiente para hacer un Museo. Y en lo primero que comencé a trabajar por propia iniciativa, fue en el tema de las etiquetas. Le entregué a usted (para el Archivo) una colección perfectamente encuadernada de todas las etiquetas de mi casa entre 1914 y 1979. ¿Se acuerda? Casi 400 modelos distintos perfectamente clasificados y ordenados. También entregué una colección idéntica al Archivo Regional. Nadie, absolutamente nadie, ningún conservero, disponía de ese material. Todo había sido destruido. Y yo tiré a la basura unas 500.000 etiquetas, todavía embaladas (en el contenedor del papel), porque eran repetitivas y no tenía sentido el guardarlas. Guardé decenas o cientos de cada modelo. Nadie pensaba en ese momento (2015) en hacer un Museo hasta mediados del año 2018 en que por parte del alcalde Joaquín Buendía surgió la idea tras tener una entrevista conmigo y ver el material de que se disponía, todo ello tras una serie de conversaciones previas (2016) que tuvimos la concejal María Luisa Martínez, José A. Caride y yo, en la casa de este último. ¿Se entera usted como “historiadora”? Una medalla. 

Sigue usted disertando y manifiesta el periodista lo siguiente:

“En estos más de 15 años, ha recolectado, conservado y digitalizado alrededor de 15.000 etiquetas de conservas” 

Maravilloso, si en Murcia han existido unas 300 fábricas, la mayoría artesanales, con un par de modelos de etiquetas la mayoría, y usted las ha conseguido, enhorabuena, pero sencillamente no me lo creo, porque basta con coger una calculadora y tendremos el que a usted, todos los conserveros (casi todos fallecidos o ilocalizables) le tendrían que haber entregado etiquetas de sus fábricas, cuando todos sabemos que todo fue destruido hace más de 60 años. Enhorabuena pues, ¡15.000 etiquetas!, habría que verlas, así como los escáneres que ha tenido que usar para ello. A mí las cuentas no me salen de ninguna manera, y las repetidas no me valen, ya he dicho anteriormente que yo he destruido unas 500.000, y habré guardado unas 20.000.

Y lo casi cómico: ¿Pensaba usted, señora Gil, que hacía falta un Museo para “guardar” 15.000 etiquetas?. Porque en el 2008 ni usted ni nadie sabía nada de Museo. Si dividimos las etiquetas entre la superficie, tocamos, más o menos, a metro y medio cuadrado por etiqueta. Su visión del futuro era genial. Otra medalla.

Añade:

“Tengo utillaje, una mesa expositora, hojalata, placas… Y también envoltorios de fruta en fresco con diseños preciosos”, “añade la historiadora

Le felicito por el título que el periodista le da a usted de historiadora, yo hasta este momento no lo sabía. Felicidades.

Y dice que TENGO, pero vamos a ver, usted no “tiene” nada, lo tiene el ayuntamiento, el pueblo, querrá decir “tenemos”, digo yo.

Y nombra una serie de cosas. Vale. Muy interesante. Además, usted sabe también (supongo) lo que he donado al Ayuntamiento, unos tres o cuatro camiones, aunque ya no tengo nada más, he mirado, y son papeles y objetos de carácter particular de mi abuelo y de mi padre. Por lo tanto, nada más puedo aportar. No tengo nada.

Aprovecho para dar las gracias a las concejalas María Luisa Martínez, Luz Marina Lorenzo y Petra Carrillo, así como al Jefe de Obras Juan Esteso y al anterior Jefe de Cultura Juan Antonio Martínez. Muchas gracias por todo. Si alguna vez abre el Museo sus puertas, todo estará fundado en vuestro trabajo y vuestro apoyo. Yo ya me despido.

Luego, al parecer fuera de la órbita de la señora Almela, y posiblemente desde la alcaldía, no podemos saberlo, el periodista dice:

“…para convertir sus casi 11.000 metros cuadrados de superficie construída en un referente…”

Pero vamos a ver: el edificio de Esteva tiene unos 25x15 metros de solar (aproximados), y usando la calculadora, para tres plantas, nos dan unos 1.100 m2. Sin duda existe un pequeño error (ha saltado un cero), no tiene mayor importancia, todos podemos equivocarnos (y a veces mucho). Pero conviene aclararlo porque la diferencia es muy grande.

 

Sobre el plano de 1973, representación de la superficie que podría ocupar el Museo, sin perjuicio de que el día de mañana pudiera ampliarse para otros usos los terrenos colindantes según puede contemplarse en los datos entregados en su día a la concejal María Luisa Martínez. Ver enlaces. 

          Por último, sobre este artículo de La Verdad que trata sobre el Museo de la Conserva no veo alusión alguna a su promotor: Joaquín Buendía Gómez, exalcalde de Alcantarilla, a pesar de que no solamente me lo he leído varias veces, sino que además lo he “limpiado” letra a letra, porque se trata de un documento muy interesante de conservar. Y sin embargo, nos aparece solamente la actual alcaldesa doña Francisca Terol Cano, arropada por la que se dice “recolectora”, “historiadora” y “archivera” municipal, doña María Rosa Gil Almela, dando a entender subliminalmente que si el Museo se hace es gracias a ellas. Muy bien, estupendo. Me alegro mucho.  

Y ahora vamos a entrar en algo mucho más preocupante: ¿El ayuntamiento dispone ya de personas competentes para llevar a cabo la realización de este Museo?

          Pues bien, desgraciadamente, todo apunta a que no. O al menos yo lo desconozco. Yo no me he enterado de nada. Tampoco tenía porqué enterarme.

          Y para poder conocer todo ello, hacemos las siguientes preguntas:

          1.- Para un museo de pintura se necesitan expertos en ese campo, igual que para arqueología, militaría, aviación, ciencia…, etc. Entonces, ¿Quiénes son los expertos que conocen a fondo la industria conservera para poder diseñar un Museo de esa índole?

          2.- ¿Quiénes conocen la línea de fabricación y el uso de cada máquina o pieza para ordenarla adecuadamente? ¿Cuál es su preparación?

          3.- ¿Por qué no se están restaurando ya todas las máquinas y utillaje que tiene el ayuntamiento? Eso lleva tiempo, mucho tiempo.

          4.- ¿Por qué no se conocen sus nombres y sus conocimientos sobre este tema?

          5.- ¿Por qué no se dan detalles de cómo se prevé la exposición de todos los elementos a fin de lograr una serie lógica, técnica y fiable, que resulte fácilmente comprensible para la población?

          6.- ¿Por qué no se ha encargado ya una gran maqueta que explique cómo funcionaba una fábrica de conservas para que todo el mundo supiera de su funcionamiento de una manera intuitiva y rápida, habida cuenta de que no es posible el conseguir cierta maquinaria?

          7.- ¿Dónde están esos estudios previos de los espacios que se diseñan para el Museo? ¿Qué trabajos se están realizando?

          Quedarían muchas preguntas más, pero por lo pronto el ayuntamiento lo único que hace es poner una “placucha”, que es una falta a todas las mujeres y sobre todo a los hombres que toda su vida trabajaron en la conserva, y todo ello con el único fin de salir en la prensa y ponerse pequeñas medallitas. Enhorabuena.

          Mal veo la cosa, pero que muy mal. Que el pueblo al final juzgue.

-------------------

          Bien, y hasta aquí, más o menos había llegado la cosa; eso de utilizar el calor de la hoguera sin contribuir a hacer el fuego, y mira por dónde, cuando ya estaba todo listo para publicar, resulta que tenemos una nueva sorpresa tras lo de “la plaquita”, y todo ello utilizando el calor de un fuego que no existe, porque nadie lo aviva y nadie tiene ni idea de cómo era, pero que con la promesa de “que lo vamos a encender sin tener ni cerillas” hacemos castizos “paripés”. ¡Y a vivir! ¡Y a salir en los papeles!

          El diario La Verdad publica con fecha 13-02-2026 la siguiente nota de prensa:

 

Página del diario La verdad publicada el día 13-02-2026 

          Se trata de una sabrosa noticia (nunca mejor dicho), en la que de nuevo, usando el tan manido tema de la conserva y su ya imaginario Museo, por quienes supuestamente no tienen ni idea de lo que era eso, nos dicen por boca de la señora alcaldesa doña Francisca Terol Cano lo siguiente, de donde entresacamos algunas frases aunque sea mucho más “sabroso” el leérselo entero porque no tiene desperdicio:

          Atentos, frases para la historia (D.G., firma todo esto):

          “Alcantarilla quiere volver a mirarse en el espejo de su historia para proyectarse hacia el futuro”

          “celebrará las primeras jornadas gastroculturales ¿cómo? Alcantarilla en conserva, un encuentro pionero en la Región de Murcia que situará a la ciudad y a su tradición industrial en el centro del mapa gastronómico” (que todos tiemblen y se acojonen)

          “Será un encuentro gastronómico, cultural y, sobre todo, de experiencias, abierto a todas las personas que quieran acercarse a conocer Alcantarilla, la cuna de la conserva en la Región, subrayó Terol” (totalmente falso, y esa frasecita ya la inventó Molina hace mucho tiempo, también falsa)

          “ofreció un adelanto con su tapa Legado Conservero, un homenaje al tomate”

          “sorprendió con un cóctel de vodka (de la taberna de El Guindilla) infusionado con alcaparras y berberechos (de El Turbedal), con sal de apio y tomate en conserva como hilo conductor (ojo a la corriente, que esto es básico)

          “El programa arrancará el jueves 19 con una mesa redonda sobre las familias conserveras (¿pero quién queda? ¿qué saben?) y una exposición dedicada al papel de la mujer (erre que erre) en este sector”

          Siguen más ocurrencias que no merece la pena ni mencionar porque la vergüenza ya abruma. Esta señora ha encontrado en la palabra “conserva” un comodín para aparentar que hace algo y ocultar sus limitaciones.

          Mejor huir.

 

 

         

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario